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  • Alimentación / Consejos y trucos / Finanzas

    10 formas de ahorrar cocinando

    Hay muchos apartados en los que podemos ahorrar en el hogar; en la luz, el gasto de gasolina, el agua, seguros, teléfonos, compras… Si ya has leído mi publicación sobre cómo ahorrar haciendo la compra sabrás que puedes ahorrar mucho en el supermercado. Si has leído sobre el menú mensual, quizás también hayas podido descubrir los beneficios de ir con una lista preparada y una semana de comidas planificadas. Hoy te daré otro apartado más en el que puedes trabajar para sacar el máximo partido a tu dinero.

    Aunque donde notamos mas directamente el coste es en el supermercado, es en la cocina donde llevamos a cabo los preparativos y decisiones que afectan ese gsto en caja. Si cocinamos a conciencia podemos afectar también nuestros hábitos de compra.

    Los trucos que encontrarás a continuación no son dificiles de aplicar pero conseguiran que a largo plazo mejores tu alimentación, tu derroche de alimentos y la forma de preparar comidas. Nunca deberían afectar a tu nutrición; sigue siempre una dieta sana y basada en verduras y fruta fresca, cuanto más cercana a tí mejor.

    Trucos para cocinar a lo “Económico”

    1. Haz que cunda para más de una comida. En este caso te puedo dar el ejemplo del pollo. Esta misma mañana he comprado 2 pollos, los he hecho al horno, enfriado, separado la carne de los huesos y distribuido en raciones para congelar. ¡Y no solo he aprovechado la carne! también he guardado y congelado parte de los huesos, piel y cartílagos que voy a utilizar para hacer caldo en un momento que lo necesite o tenga tiempo.

      Cocina una vez para utilizar mas de una
    2. Reduce las raciones. Sigo con el pollo. Estos 2 pollos nos van a servir para unas 8 o 10 comidas. ¿Cómo? En vez de comer pechuga y grandes raciones individuales de carne lo vamos a preparar en ensaladas, salteados y con salsas. Habrá suficiente pollo en las recetas para que nadie se dé cuenta de que no está comiendo esa pechuga entera.Creeme cuando te digo que no se darán cuenta.  La carne es de lo más costoso en alimentación y reducir las cantidades también es mejor para la salud.
    3. Come más legumbres y no añadas proteína (carne, pescado o huevo). Estamos acostumbrados a comer las lentejas con chorizo, carne o cualquier otro tipo de proteína, pero en realidad no es necesario. Las legumbres en sí son un plato muy completo que ya contiene ese tipo de nutrientes y son de los ingredientes más económicos. Nosotros cocinamos legumbres 2 días a la semana y siempre como plato vegetariano. Existen muchísimas recetas que preparan las legumbres como si de carne se tratara; hamburguesa de garbanzos, “pastel de carne” de lentejas, albóndigas de judías negras… Tu familia no notará mucho la diferencia una vez aliñadas con especias como la nuez moscada y a tí el plato te saldrá por muy poco dinero.

      Come mas cremas, sopas y gazpachos
    4. Cena sopas más a menudo; sobretodo en invierno, como plato único. Cuando no hay presupuesto, cenar sopas es una buena alternativa a comer un plato más “contundente”. Si te han sobrado huesos (como en el ejemplo del pollo) de alguna otra comida, puedes hervir los huesos durante unas horas junto con un paquete de vegetales de caldo, y tras retirar los huesos, salpimentar, y añadir arroz o algo de pasta por si tienes miedo de que alguien se quede con hambre. Si no eres de caldos puedes hacer cremas de verduras económicas – en casa nos gustan las de calabaza (1 calabaza da para 2 dias de sopa), zanahoria o de verduras mixtas. El lino o algún fruto seco espolvoreado por encima te aportará nutrientes y dará un toque original.
    5. Come siempre de temporada. Comer fresas en invierno es un capricho, y eso se paga caro. Si comes de temporada ahorrarás dinero y estarás llevando una dieta más saludable.
    6. Haz una comida de “sobras”. En casa lo hacemos una vez cada 2 o 3 días si necesario. Cuando vemos que hay demasiados recipientes en la nevera con sobras, lo aprovechamos y hacemos una “cena o comida de sobras”. Suelo añadir una ensalada o algo preparado al momento para que nadie quede con hambre (siempre por si acaso) y suele tener bastante éxito por las variedades que uno se encuentra en la mesa. Además te ahorras el rato en la cocina, y si había alguna comida planificada para el momento, la semana siguiente tengo ingredientes para una comida extra!!!
    7. No desperdicies comida. A todos nos duele tirar comida, es una mala sensación. No solo por el hecho de haber gastado dinero sino porque es un hábito feo teniendo en cuenta la energía que requiere producir esa comida (al agricultor y a nosotros en la cocina). Por ese motivo ten cuidado con lo que compras que pueda caducar. Prueba el producto antes de tirarlo (si no le ves cambio en su apariencia) y congela los alimentos antes de que caduquen (la fruta y verdura madura puedes congelarla para hacer batidos, smoothies o quizás alguna mermelada, por ejemplo). No te vayas por la vía fácil echándolo a la basura. Aprovecha todo lo que puedas y no te dejes engañar por la fecha de caducidad que muchas tienen un margen de error bastante amplio.

      Aprovecha esos alimentos olvidados en tu despensa y congelador
    8. Haz una comida de “congelador”. En estas comidas rescato algo del fondo del congelador que ha quedado en el olvido. Porque… siendo sincer@, ¿Cuantas cosas del congelador llevan ahí más tiempo del que recordamos? Si te das valor y preparas una comida a la semana con algo de ese fondo evitarás desperdiciar comida y tendrás una comida “gratis”.
    9. Planifica una comida vegetariana a la semana. La carne y el pescado son de los ingredientes más caros en nuestra alimentación. Por una parte son esenciales pero por otra abusamos mucho de ellos. ¿Que te parece saltarte esos ingredientes más a menudo? Haz recetas con huevo, queso o semillas y frutos secos para tener algo de proteína en tu plato y hazle un favor a tu cartera y a tu salud.
    10. Cocina doble ración y congela una. No sólo te ahorrarás tiempo de preparación (luz y gas), también tendrás siempre a mano una comida rápida en caso de emergencia. No tendrás la necesidad de parar a comprar una comida preparada en el último momento. Será abrir el congelador, calentar un poco y ¡Listos! “Fast food” casero.

    Creo que, por el momento, puedo dar por completada la lista de trucos para cocinar de forma más rentable. Son cambios que apenas notarán en casa pero que pueden llegar a ahorrarte bastante dinero y tiempo. Y sabemos que nos gusta aprovechar ambos al máximo, ¿verdad? ¿Quizás tengas alguno más que puedas compartir? Déjame tu comentario!!

  • Alimentación / Consejos y trucos / Limpieza y organización

    Menu semanal: como planificar tus comidas

    Tengo que confesar que mis hábitos de compra y alimentación antes del primer embarazo eran bastante caóticos. Nunca sabíamos de antemano que comeríamos, no controlaba el contenido de mi nevera, iba cada día al supermercado o carnicería a comprar lo necesario y gastaba un dineral sin ningún tipo de control.

    Con un bebe, este estilo de vida ya no era tan fácil, aún menos trabajando, embarazada de nuevo y con el tiempo limitado.

    Así que mi primer descubrimiento en “modo mamá” fueron los menús semanales o mensuales.

    Las amas de casa americanas juraban que eso iba a cambiar hábitos y nunca pensé que fuera para tanto. Y como en este blog quiero compartir los hábitos y descubrimientos que he hecho que nos han cambiado la vida, este hábito tenía que ser el primero.

    Menu semanal, ahorra tiempo y dinero planificando comidas de antemano

    ¿En qué cambia tener un menú semanal?

    Ahorra tiempo

    Aunque tengas que estar 30 minutos (al principio quizás más) sentada, planificando con antelación las comidas, ese acto te ahorra un montón de tiempo. ¿Porqué?

    Aprovecha el tiempo y compra lo que necesites para toda la semana
    1. Aprovechas el tiempo a la hora de cocinar. Muchas veces aprovecho el tiempo cocinando una receta para hacer al mismo tiempo la cena, o preparo la cena y cocino el almuerzo del día siguiente al mismo tiempo. Puede incluso que seas capaz (yo no lo soy) de aprovechar un domingo por la mañana y cocinar todas las comidas de la semana!
    2. Tienes siempre los ingredientes a mano. Al saber de antemano que vas a cocinar, al hacer la compra sabes lo que necesitas y por ello no te encontrarás con sorpresas
    3. Te ahorras el tiempo de pensar X veces al día qué hacer para comer
    4. Puedes hacer la compra en un sólo día. Adiós a las visitas diarias al supermercado a por ingredientes. 1 día, nevera llena para toda la semana.

    Ahorra dinero:

    1. Sólo compras lo que realmente necesitas: Los supermercados están llenos de tentaciones. Quizás continúes comprando aquellas cosas que no son estrictamente necesarias, pero sólo visitando el supermercado una vez a la semana estarás menos expuest@ a sus tentaciones! Y con lista en mano quizás sea menos difícil evitarlas. (Aquí tienes mas trucos de ahorro en tu compra)
    2. Puedes aprovechar las ofertas de tu supermercado para incluirlas en el menú. En varios supermercados tienen folletos con las ofertas de una semana para otra. ¿Porqué no incluír una receta de brócoli que esta semana está a mitad de precio?
    3. Te ayuda a aprovechar las sobras de una comida para la siguiente. ¿Pollo asado para comer? Aprovecha los restos (huesos, piel y algo de carne) y cena caldo de pollo!

    Mejora la alimentación:

    al verlo todo anotado en una parrilla semanal es fácil darse cuenta de errores y facilitar otros factores;

    1. Repeticiones. Quizás seas mucho de sofritos o de cocinar siempre un mismo tipo de comida al horno.
    2. Alimentación poco equilibrada. También descubrirás qué tipos de comida escasean en tu alimentación. Ayuda a darte
      Comerás mas variedad y con menos repeticiones

      cuenta de que comes demasiadas pocas legumbres o que consumes demasiada carne.

    1. Sabes que vas a comer de antemano. Esto quizás te parezca una tontería pero mis hijos durante el desayuno ya me preguntan que vamos a comer al mediodía. Y no sólo ellos. Saber de antemano que vas a comer parece mentalizarte a lo largo de la mañana y no crea expectativas falsas (a veces te apetece una cosa y te llevas el chasco cuando es otra)
    2. Te da tiempo para experimentar. ¿Cuántas recetas tienes guardadas en tu pinterest que no has hecho nunca? ¿Cuántas veces te has propuesto hacer esa receta de tu madre pero nunca te acuerdas de hacerla o te da pereza?. Al prepararte de antemano las recetas te das una oportunidad de hacerlo! No podrás escaquearte porque ya tendrás los ingredientes y además está ya planificada.

    Como puedes comprobar, tiene un montón de puntos positivos. Y el único trabajo que supone es esa media horita, que de todas formas vas a recuperar 4 o 5 veces durante la semana.

    Además con la práctica la tarea es mucho más rápida por la experiencia y la lista de recetas que tienes siempre a mano.

    Así que, sin mas rodeos voy a darte los pasos a seguir para hacer tu menú semanal

    Paso a paso

    ¿Qué necesitas? La publicidad de tu supermercado habitual (si tiene), un boli y libreta o , si eres más moderna, un ordenador.

    Es práctico tener en una libreta (o google docs…) un listado de las recetas que cocines habitualmente para recurrir cuando no se te ocurran suficientes recetas. Yo lo tengo en mi organizador familiar, por ejemplo.

    No necesitas mas que un papel y tranquilidad para poder planificar una semana en comidas
    1. Crea una lista de recetas que quieras hacer esa semana
      1. Busca entre las ofertas del supermercado a ver cuales podrías aprovechar
      2. Anota recetas que ya tengas a mano y que cocines habitualmente
      3. Busca alguna receta nueva que quieras probar (si tienes hijos no incluyas mas de 1 o 2 nuevas para no salir demasiado de sus hábitos y crear confusión)
    2. Dibuja una parrilla semanal con las comidas que hacéis en casa. Puedes descargarte la siguiente plantilla.
    3. Rellena esa parrilla con la lista de recetas que has hecho en el primer paso. Aquí es dónde puedes aprovechar y hacer una estrategia de reutilización de sobras o reducción de trabajo.
    4. Prepara tu lista de la compra. Este paso siempre lo hago por último porque aprovecho para listar también las cosas que necesito que no están en las recetas (papel higiénico, lavavajillas…)

    Y eso es todo lo que hay que hacer.

    Menus alternativos

    Durante los últimos años he reinventado este tipo de estratégia una y otra vez. Así que te dejo aquí también mis alternativas.

    Menú mensual.

    En Vez de programar el menú para la semana, organizaba un dia de súper para comprar todo lo necesario para el mes. Esta compra sólo incluía congelados, cosas de droguería y productos de limpieza, leche y quesos de larga duración, carne y pescado que congelaba y marcaba con el día que quería comerlos. Para la verdura y los huevos iba al mercado o a la verdulería. Con eso tenía asegurada solo 1 visita al supermercado además de una programación para un mes entero.

    Puntos positivos de este tipo de menú

    • Sólo iba una vez por semana a la verdurería o al mercado de verduras.
    • 1 día de supermercado me abastecía de básicos para un mes.
    • Cada 2 o 3 meses tenía una semana extra por todas las ocasiones en las que comíamos fuera (invitaciones, celebraciones, cenas con amigos…)

    Puntos negativos

    • Quizás te des cuenta de que no hay yogures. Esos los hacía yo en casa cada semana con la leche que compraba (la receta es sencillísima). Lo digo como punto negativo (aunque yo no lo vea como tal) porque supone tiempo (aunque realmente no es para tanto).
    • Se necesita un poco de espacio en el congelador
    • Se gastan más bolsas de plástico para congelar

    Esta estrategia era genial cuando trabajaba. Pero cuando pasé a ser ama de casa ya no recurrí más a ella porque perdió su gracia.

    Menú guia.

    Este menú sólo indica el tipo de proteína (pescado, carne, huevo, legumbres..) que se consume en la comida pero no dice cómo ni con qué cocinarla. Eso daba mayor libertad a la hora de cocinar y me permitía a la vez jugar más en la cocina. Por ejemplo cada lunes al mediodía tocaba pollo.

    Puntos positivos

    • Mayor libertad a la hora de preparar la comida (acompañamientos, tipos de cocción…) A veces era pollo al horno, otras era pechuga, otras ensalada de pollo o croquetas de pollo. Hacía algo con pollo en función del tiempo disponible y las ganas de cocinar del momento.
    • Se puede repetir semana/mes por semana/mes. No importaba ya que las verduras o condimentos o tipo de cocción iban acorde a la temporada (en épocas de frío hacía guiso de lentejas y en verano una buena ensalada de lentejas).
    • Sólo hay que planificarlo una vez.
    • Es compatible con el menú mensual, ya que a parte de los huevos el pescado y la carne se pueden tener congelados de todos modos y marcarlos para el día que estén destinados.

    Puntos negativos

    • Tu compra de “complementos” no es tan exacta y puede que te pases con lo que necesitas
    • A veces te vuelves repetitivo con el “qué” cocinas junto con ese trozo de carne o pescado. Puede que una semana estés en fase de ensaladas y lo acompañes todo con los mismos ingredientes.

    Y eso es todo!

    Wow! eso ha sido… largo. Espero que no te haya saturado demasiado y que puedas sacar el mayor provecho de esta información.

    ¿planeas tus comidas de antemano? Si tienes algun truco mas, no dudes en compartirlo conmigo 😉

    Saludos!