Participar en actos benéficos

Hoy he hecho mi primera carrera benéfica. 

Ha sido divertido, saludable y además útil para todos aquellos a los que se destina el dinero. 

Ha sido una carrera de mujeres y no sólo ha participado gran cantidad de gente del pueblo sino que también había gente de fuera. Han sido alrededor de 1000 participantes. Creo que se puede considerar todo un éxito!

La salida ha me ha dado todo un subidón de emociones. Que extraño se ha hecho pasar por debajo de ese arco y que después hubiera tantos hombres grabando con sus cámaras y móbiles a la multitud. Creo que me he sonrojado y todo… y eso que sabía que a mi no me miraba nadie. 😅

Participar en una carrera de verdad tiene que ser muy emocionante. Entiendo que el ‘disparo’ de salida y eso de pasar por debajo del arco sea algo que motive. Es el inicio de un reto. Un indicador de que delante de tí hay algo que superar. 

La “carrera” en sí ha sido un paseo.Supongo que corriendo la habrán hecho unas 100 o 200 mujeres….  Las demás eramos un montón de mujeres hablando y riendo entre sí avanzando a paso rápido. No había espíritu de competición. Simplemente ganas de pasar un buen rato, ir caminando y hablar con el próximo. 

Participaban mujeres de todas las edades. Desde las mas pequeñas en sus coches de paseo (en mi caso la ergobaby con la mas pequeña denteo) a las mas mayores con sus palos de ‘nordic walking’. 

En mi caso sólo me he llevado a la mas pequeña porque esta muy pegada a mi y no quería que su padre pasara un mal rato mientras yo andaba y porque para la mayor (de 2 años) hubiera sido demasiado aburrido.

Además nos ha acompañado el buen tiempo! Un sol precioso que calentaba la cara al andar. 

En total eran unos 5km de recorrido, pero no me hubiera molestado si hubiéramos continuado 5 mas a ese ritmo. 😁. 

De todos modos me ha hecho ilusión la llegada, porque teníamos a nuestros otros 3 campeones esperándonos con el móvil en mano grabando nuestro fín de carrera. Y encima nos regalaron (además de la camiseta) una bolsita con una manzana, una botellita de agua y una revista de las rutas de senderismo de la zona. Si con eso no bastaba había la posibilidad de tener chocolate caliente y madalenas. ¡Que rico después de andar!

Ya tengo ganas de que hagan la próxima carrera benéfica para poder participar. A partir de ahora nos apuntaremos a todas las que pasen por el pueblo. 

Días así siempre dan buenas vibraciones.

Felíz domingo! 

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